Tras un amanecer un buen desayuno con dulces típicos marroquí, cogemos los vehículos y atravesamos pistas y carreteras locales con dirección a Tinghir y a las imponentes Gargantas de Todra.
Primero una curiosa visita para conocer las conducciones subterráneas construidas siglos atrás, para trasladar el agua desde el Atlas a los huertos del sur.
Una vista de Thinerhir, en medio del oasis formado por el rio Toda.
Y la visita a las gargantas del Todra.
Tras el almuerzo, visitamos un pueblo a pie de carretera, antes de llegar a nuestro destino en Ouarzazate.
Y mañana volveremos a atravesar la cordillera del Atlas, para nuestro regreso a Marrakech.
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